Somos · CPO Spa
Un oasis abiertoel 1 de marzode 2002
Claudia Patricia Osorio abrió su spa en Bogotá con una idea que entonces sonaba rara: que un lugar así no fuera exclusivo. Veinticuatro años después el ritual sigue siendo el mismo, y los precios también son la razón por la que la gente vuelve.

2002
El año en que abrió
El proyecto nació de una molestia concreta: en esa época era casi imposible que una familia de estrato uno, dos o tres entrara a un lugar como este. Claudia decidió que el suyo sí.
A los pocos meses apareció la segunda idea, la que terminó definiendo la casa: que todos los planes sirvieran para celebrar. Aniversarios, cumpleaños, reconciliaciones, martes cualquiera. Por eso cada plan llega con decoración según la ocasión y con una gift card en PDF si es regalo.
Hoy el spa está en Barrio Andes Vizcaya y atiende a parejas, a personas que vienen solas y a grupos de tres o cuatro. Las piedras dan nombre a los planes: Jaspe, Malaquita, Tanzanita, Alejandrita.
“Mi sueño era dar precios justos y accesibilidad a todos, porque para la época era casi imposible que alguien de estrato uno o dos llegara a un lugar tan exclusivo.”
De qué está hecha una sesión
El orden cambia según el plan; el efecto que buscamos no.
- AromaterapiaEsencias florales seleccionadas para cada sala; la rosalina es la de la casa.
- HidroterapiaJacuzzi y ritual de burbujas: el agua abre lo que el masaje después suelta.
- Ritual basáltico volcánicoPiedras calientes sobre la espalda para el estrés que ya se volvió músculo.
- Masaje NirvanaRelajante o terapéutico, con elixir de aceites prime.
- Reflexología sensorialLos pies primero: es por donde empieza a bajar el ruido de la ciudad.
- Armonía sonora ZenMúsica y silencio medidos, para que las dos horas no se sientan cortas.


Fotografías de las salas, tomadas por el equipo del spa. Ver la galería completa.
Elige tu piedra y te esperamos
Catorce planes, de 45 minutos a tres horas, para una, dos, tres o cuatro personas.